Curiosidades sobre el Líbano (y cosas que te sorprenderán)

Beirut fue conocida durante años como la París de Oriente Próximo pero la guerra civil y las tensiones políticas que han marcado su historia reciente han hecho que el turismo se resienta y que la imagen del país fuera de sus fronteras no sea siempre muy positiva. Sin embargo, el Líbano te sorprenderá a cada paso que des. Dudarás de lo que ves. Irás de fiesta hasta el amanecer. Romperás prejuicios. Conocerás gente generosa y auténtica, orgullosa de su tierra. Descubrirás que no hay respuestas sencillas a preguntas complicadas…y parte de la magia del Líbano es esa. He estado tres veces y espero algún día regresar. Aquí van 20 curiosidades sobre este país único en el mundo y cosas que sin duda me sorprendieron.

1. Beirut es un lugar de peregrinaje para los amantes de la fiesta. La noche beirutí es una locura con clubs que no tienen nada que envidiar a los mejores de Ibiza. A los libaneses les encanta una buena fiesta y es toda una experiencia acudir a uno de sus clubs especialmente en verano. Luces, música, fuegos artificiales y botellas con bengalas. Mientras tanto desde casa algún que otro amigo despistado te dice…‘pero ten cuidado que por allí están en guerra’. Y es ese contraste entre el pulso de la ciudad y su historia bélica reciente lo que le confiere un aire surrealista. ¿En que otro país te vas de fiesta a una especie de búnker subterráneo en lo que fue un antiguo campo de refugiados? Solo en Beirut. Más concretamente en el B-018 Nigthclub.

2. Recuerda que no podrás entrar en el Líbano si tu pasaporte tiene sellos del Estado de Israel. Si es así, simplemente pide un nuevo pasaporte para poder viajar al país.

3. El cedro es el árbol nacional del Líbano. No en vano aparece en la bandera del país. Yo no me lo esperaba sobre todo después de visitar países de la zona como Jordania o Israel, pero en el Líbano encontrarás bosques de cedros realmente bellísimos. Recomiendo visitar el conocido como Bosque de los Cedros de Dios en donde podrás contemplar cedros inmensos. Son preciosos. Lamentablemente en el pasado el bosque solía ser muchísimo mas grande.

4. El Líbano es uno de los países mas hospitalarios que he visitado. Los libaneses son gente  muy orgullosa de su país y su forma de vida y se desviven porque el extranjero conozca ambos. Yo me encontré con gente muy generosa. Incluso en lugares públicos el servicio al cliente es exquisito. Ni Paris, ni Londres, ni Suiza…Beirut!

5. El Líbano es un país diminuto. No llega a los 10500km² (con una longitud de unos 250 km de largo). Sin embargo es un país muy diverso. Podrás visitar playas concurridas o desiertas a lo largo de su costa, subir a las montañas de Faraya y esquiar en invierno, o visitar pueblos del interior como Tannourine. Si vas con amigos libaneses puede que te lleven a hacer cosas como disparar al aire.

6. Los libaneses saben disfrutar del buen comer. En ningún otro país he visto mesas tan repletas. Sentarse a comer es no saber donde mirar ni por donde empezar. Cuando crees que han terminado de sacar nuevos platos, el desfile continua. La comida libanesa es deliciosa y llena de sabores diferentes ya que usan muchas especies. Los platos mas típicos incluyen el hummus, el babaganush, el labneh, el tabouleh y las pizzas con zaatar. Es muy típico en restaurantes tradicionales que al finalizar las comidas pongan bandejas de fruta gratis.

7. Pero no solo de comida libanesa se alimenta uno en Beirut. La ciudad es un autentico paraíso culinario. Podrás disfrutar de comida de todas partes del mundo y recomiendo visitar restaurantes de comida armenia o francesa. Fue allí donde probé el mejor mante (un plato tradicional armenio) y la mejor crème brûlée de mi vida. El sushi también es fantástico en muchos restaurantes. Olvídate de la dieta si pones un pie en el Líbano.

8. Beirut es una ciudad llena de universidades. Además tiene una de las mejores universidades de Oriente Próximo: la famosa Universidad Americana de Beirut. Merece la pena llegarse y pasear por su campus. Verás la vibrante vida estudiantil y estarás a dos pasos del mar.

9. En el Líbano podrás visitar una de las cuevas más grandes y especiales del mundo: la Gruta de Jeita. Es impresionante. Para visitarla tendrás que subirte en un bote y atravesar un río subterráneo. Merece mucho la pena. Imposible no sentirse como Indiana Jones.

10. A lo largo de su historia, Beirut ha sufrido innumerables atentados que se han cobrado muchas vidas. Muchos líderes políticos han muerto en ataques y verás monumentos que los conmemoran como el dedicado a Rafiq Hariri.

11. El idioma oficial del país es el árabe. Sin embargo, muchísimos libaneses son bilingües en francés (el Líbano fue una antigua colonia francesa) y hablan inglés perfectamente.

12. Uno de los mayores atractivos turísticos del país es visitar la ciudad costera de Biblos en el norte del país. ¿Su mayor atractivo? Su antigüedad. Se cree que fue fundada allá por el año 5000 a. C. y aun hoy se pueden visitar ruinas fenicias, romanas, bizantinas y medievales. La parte más antigua es un lugar muy pintoresco y tranquilo, con muchos restaurantes donde disfrutar de pescado y marisco fresco. Marlon Brando y Frank Sinatra fueron asiduos visitantes.

13. El Líbano es unos de los países del mundo que más refugiados ha recibido tras la tremenda guerra civil en Siria. Más de 1.000.000 de personas desplazadas están en territorio libanés lo que ha dado lugar a una verdadera crisis de la asistencia humanitaria y ha generado muchas tensiones sociales. Los refugiados sirios son ya el 30% de la población del país (la mayor concentración de refugiados por habitante en ningún país del mundo).

14. El Líbano es un país de grandísimos contrastes. Plagado de campos de refugiados donde viven desde hace años familias enteras de palestinos o sirios; con zonas controladas por Hezbollah que muchos libaneses no se atreverían a cruzar; pero también repleto de  centros comerciales, vibrantes restaurantes, hoteles de lujo y zonas como la de Zaitunay Bay donde los yates y el ambiente cool no dejarán de sorprenderte.

15. El servicio de transporte público del Líbano es bastante malo. Beirut es una ciudad como Los Angeles en el sentido de que necesitas el coche para ir a todos lados. La manera de conducir de los libaneses y la señalización hacen difícil manejarse por la ciudad sobre ruedas. Si puedes ve con locales. Mientras estaba allí me dijeron que no era muy seguro para una mujer sola subirse en los autobuses públicos. Si lo haces, mejor de día y conociendo bien las rutas.

16. En Beirut hay muchísimas mujeres bellísimas. De ese tipo de belleza que te cautiva de tal forma que retiras la mirada. Es una tierra de mezclas y tal vez te sorprenda como a mi que muchos libaneses tienen ojos claros, pelo rubio o pelirrojo y pieles tostadas. Combinaciones exóticas y llamativas. Beirut es también un paraíso de la cirugía estética y la naturalidad a veces brilla por su ausencia.

17. El Líbano es el país árabe con más cristianos y los hay de muchas denominaciones aunque la mayoría son católicos maronitas o griegos ortodoxos. Desde mi experiencia la creencia en Dios es muy importante para ellos y tienen auténtica devoción por santos como San Charbel (un monje maronita libanés canonizado).

18. Si quieres hacer como los libaneses y cogerle el pulso a la ciudad recomiendo dar un paseo desde Zaitunay Bay siguiendo el paseo marítimo por la zona de la Corniche. Familias enteras paseando, parejas acarameladas, mujeres con velo o con faldas bien cortas, hombres y niños pescando, gente haciendo deporte…en fin…la vida de Beirut pasando frente a ti.

19. El centro de la ciudad esta limpio, muy bien cuidado y…recientemente reconstruido. Si tienes la oportunidad busca fotografías de como quedo a causa de la guerra civil, trás los terribles enfrentamientos que tuvieron lugar en todo el país.

20. Y para terminar una última curiosidad. El escritor de un libro maravilloso y que siempre recomiendo (‘El Profeta’) es de origen libanés. Hablo como no de Kahlil Gibran