Sulawesi: funerales en Tana Toraja

Asistir a un funeral en Tana Toraja es una visita imprescindible si viajas a la isla de Sulawesi, sobre todo si lo haces durante los meses de Julio y Agosto, la época del año en la que más funerales se realizan en esta remota región de Indonesia. ¿Y qué esperar si asistes a uno? Una explosión de colores, cantos y bailes tradicionales, ritos y sacrificios antiquísimos. Una celebración bella, impactante, brutal…y siempre sorprendente. Sin duda un verdadero viaje para los sentidos. Una experiencia diferente a todo lo que había visto hasta el momento en Indonesia.

Son muchos los antropólogos que han estudiado las costumbres y los ritos funerarios de los Toraja. Los miembros de este pueblo pueden llegar a realizar hasta cuatro funerales diferentes por una misma persona, aunque normalmente se realizan dos. El funeral principal puede llevarse a cabo meses o incluso años después de que la persona fallezca. Hasta que la familia reúne el dinero suficiente para cubrir los gastos de este funeral la persona es conservada en formol  y tratada como un enfermo en la casa familiar.

Cuando llega el momento de celebrar el funeral principal la familia habrá reunido suficientes búfalos y cerdos para sacrificar en honor del fallecido (más cuanto mayor es el estatus social de la persona). En un funeral importante se pueden llegar a sacrificar decenas  y decenas de búfalos y cientos de cerdos. Estos funerales pueden durar hasta cuatro días y son auténticos acontecimientos sociales.

Los invitados, que pueden llegar a contarse por cientos y cientos en los grandes funerales, también traen regalos para la familia, principalmente ofrendas y animales para sacrificar. La familia del fallecido decide en conjunto cuantos animales sacrificar y como repartirlos. A veces dona parte de los animales no sacrificados a la comunidad. Las relaciones son un elemento importante de estos regalos y a través de los funerales se establece toda una red social de reciprocidad.

Efectivamente el sacrificio de los animales es el elemento central de los funerales pero ni mucho menos es el único. Los bailes y cantos tradicionales son también una parte fundamental en donde participan hombres y mujeres de todas las edades. Los desfiles funerarios son realmente impresionantes con cientos de mujeres que desfilan en honor a la persona fallecida. Entre ellas están los familiares que se dirigen a las carpas principales en donde dan la bienvenida oficial a los invitados al funeral y agasajan a los invitados más importantes que suelen ser hombres ancianos.

Algunas curiosidades

  • Los funerales en Toraja son una explosión de colores. Los cuatro colores principales para los Toraja son el rojo (representa la sangre humana), el negro (la muerte), el blanco (la pureza) y el amarillo (la gracia divina).

  • Los vestidos y peinados tradicionales de las mujeres son muy bonitos y coloridos. Las chicas son tímidas al posar para las cámaras pero sonrien sabiéndose observadas.

  • Lo más inesperado fue encontrar un dron grabando el funeral desde las alturas. Confirmado…el mundo es plano y en Tana Toraja están a la última.

  • Si visitas un funeral, en principio no es necesario llevar regalos a la familia. Lo que si recomiendan es ir vestido de forma recatada y respetuosa. Pregunta a tu guía.

  • En los grandes funerales un locutor retransmite a través de un micrófono los acontecimientos como si de un partido de fútbol o una tómbola se tratase.

  • Durante el funeral se reparte a los invitados la carne de algunos de los animales sacrificados. Te invitarán a que pruebes la comida que suele ser carne acompañada por arroz.

  • En los alrededores otros muchos invitados sacrifican cerdos, hacen hogueras para cocinarlos en las laderas y se reúnen en pequeños grupos para comer. Suelen ser grupos de hombres.

  • La fallecida y su foto presiden el funeral desde una estructura con forma de casa tradicional Toraja.

  • Los hombres son los encargados de llevar a cabo la matanza de los animales.

  • Sorprendentemente bastantes guías locales hablan Español y es que Toraja está lleno de grupos de viajeros españoles.

¿Mi consejo?

Si eres una persona sensible y amante de los animales asistir a un funeral en Toraja puede ser una experiencia dura. Los chillidos de los animales mientras los mataban aún están grabados en mi memoria. Recomiendo informarse de que días no habrá matanza de búfalos y cerdos e intentar asistir a las demás partes del funeral. Yo pase toda la tarde super mareada y algo que comí me sento mal porque me puse bastante enferma. Por otra parte, asistir a un funeral multitudinario es bastante espectacular pero tiene que ser interesante poder asistir a un funeral pequeño en donde todo sea más íntimo y recogido.

¿Cómo llegar?

Si tu punto de entrada a Sulawesi es la ciudad de Makassar, para llegar hasta Tana Toraja tendrás que ir en autobús. Prepárate para un viaje pesado como ya conte en la entrada '6 Visitas imprescindibles en Tana Toraja'.

¿Cómo desplazarse hasta un funeral?

Normalmente desde tu hostal u hotel podrán ponerte en contacto con guías locales que te informarán de los funerales que se celebran es esas fechas y en que localidades. También se puede preguntar e intentar ir por libre pero por lo que tengo entendido muchas veces la gente es recelosa de compartir esa información. Si dispones de poco tiempo como me paso a mi es mejor contratar un guía. Puedes decidir contratar uno y desplazarte en moto o en coche. En este último caso también habrá que contratar al conductor del coche y pagar la gasolina. El precio es muy variable dependiendo del tipo de recorrido que negocies y del tiempo.

¿Dónde alojarse?

Las opciones de alojamiento en Tana Toraja son bastante escasas. Nada que ver  con las de otras partes de Indonesia. Quedarse en Rantepao es una opción. ¿Mi recomendación? Si no vas muchos días, has ahorrado en el resto del viaje por Indonesia o puedes permitírtelo… quédate en el Toraja Misiliana Hotel. Esta considerado uno de los mejores hoteles. Las habitaciones son algo antiguas y sólo hay WIFI en el lobby pero por ubicación y por atención merece la pena.